Dictan primer sentencia contra un cura pederasta en CDMX


El pasado 8 de marzo el Juzgado 55º en materia penal de la Ciudad de México notificó la emisión de la sentencia condenatoria en contra del sacerdote católico Carlos López Valdés dentro de la causa penal 244/2008 imponiéndole una sentencia privativa de libertad de 63 años, la cuál sólo podrá ser cumplida por los próximos 40 años debido a que esa es la pena máxima que puede cumplirse en la Ciudad de México.

Después de 10 años de haber sido denunciado por Jesús Romero Colín, hoy y tras llevar 19 meses en prisión, el sacerdote católico ha sido notificado de la sentencia en su contra y a sus 72 años de edad tendrá que pasar el resto de sus días internado en una cárcel capitalina.

“Esta es la primer sentencia condenatoria contra un cura católico pederasta en la Ciudad de México, no hay antecedente alguno y por ello representa un parteaguas en la procuración e impartición de justicia en nuestra ciudad” señaló el abogado y defensor de derechos humanos David Peña integrante del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social, organización civil que acompaño durante todos estos años a Romero Colín.

El proceso para llegar a esta sentencia ha sido muy complicado y difícil, pues tanto para Jesús Romero como para su familia y amigos, esta década ha estado llena de obstáculos y objeciones por parte de las autoridades, adicionalmente “hemos tenido que enfrentar esa otra red de protección y complicidades que se tejieron al interior de la iglesia católica para evitar que Carlos López fuese acusado, detenido y sentenciado” señaló el también abogado del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social, Luis Ángel Salas.

“En esta sentencia se integran los testimonios de 2 obispos en funciones, de Jonás Guerrero obispo en Culiacán y de Marcelino Hernández obispo de Colima, pues ambos tuvieron conocimiento de las conductas delictivas del sacerdote pederasta desde antes que Jesús interpusiera la denuncia y simplemente no hicieron nada, no sólo fueron omisos sino incluso cómplices” refirió el abogado Salas.

A pesar que desde el año 2015 la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal había emitido la Recomendación 1/2015 en donde se reconocían todas las violaciones en que había incurrido la Procuraduría capitalina al integrar deficientemente la denuncia de Jesús documentando incluso la forma sesgada en que operaba esa instancia para proteger a la jerarquía católica, fue hasta el mes de agosto de 2016 que se logró consignar judicialmente esa denuncia y obtener una orden de aprehensión para detener a López Valdés en el estado de Morelos.

“Durante todo este tiempo he tenido que enfrentar y superar muchos obstáculos, malos tratos, ofensas, agresiones de todo tipo no sólo aquellas que me provocó el sacerdote sino otras muy diversas por parte de las autoridades y de un sector de la iglesia católica” señaló Jesús Romero, sin embargo, “eso aunque me pesaba y me dolía, jamás impidió que siguiera con mi objetivo claro, el luchar por la justicia en mi caso y por evitar que ese y otros sacerdotes siguieran haciendo más daño a más niños” refirió el ahora psicólogo y terapeuta quien fundó una asociación civil para dar acompañamiento psicológico a otras víctimas de abusos sexuales.

Durante su intervención Jesús Romero señalo que “esta sentencia es simbólica no sólo para mi proceso y para mi lucha, sino para que sea el instrumento que permita romper la burbuja de protección e impunidad que hasta hoy mantenían muchos curas pederastas” y concluyó diciendo “yo he aprendido a superar muchas cosas en mi vida, a procesarlas, a aprender de ellas y hoy estoy sumando esto como un aprendizaje más, porque la historia no termina aquí, todavía tenemos mucho más por lo que seguir luchando”.

El defensor David Peña señaló que “Jesús ha sido triplemente victimizado, primero por el cura Carlos López, después por las autoridades de la Procuraduría y finalmente por la iglesia católica pues en complicidad con las autoridades capitalinas mantuvieron en la impunidad el caso por casi una década”, y refirió que durante la gestión como Procurador y como Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera se encargó de procurar protección e impunidad a los sacerdotes criminales pues tenía acuerdos e intereses políticos con la jerarquía católica.

“Hemos ganado 2 de 3, Carlos López esta preso, condenado y tiene que pagar una reparación, la PGJDF ha sido señalada como responsable por la CDHDF por lo que tiene que pagar también una reparación, sólo nos falta la batalla legal contra la iglesia católica de la que estamos seguros también saldremos con la victoria pues tendrán que aceptar sus responsabilidades y pagar una reparación por el daño provocado a Jesús Romero” concluyó Salas.
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