Pacientes renales protestan por un año sin programa de trasplantes de órganos en Venezuela

El pasado 1 de junio se cumplió un año desde que se suspendió el Programa de Donación y Trasplantes de Órganos, Tejidos y Células del Ministerio para la Salud de Venezuela. Por lo que al menos 6.000 pacientes renales del país, no tienen la posibilidad de acceder a un órgano que les pueda permitir mejorar su calidad de vida, sin depender de la diálisis.

A raíz de esta situación, hoy se espera que frente al Ministerio para la Salud en Caracas se exija la re activación del programa de trasplantes por parte de  los pacientes que integran la Asociación de Amigos Trasplantados de Venezuela y Organizaciones No Gubernamentales como Prepara Familia y Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida (Codevida).

Sumado a la suspensión del programa ´de trasplantes, también se ha registrado un desabastecimiento de inmunosupresores para los pacientes ya trasplantados y con síndrome nefrítico. Estos eran distribuidos por el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS).

Un año de esfuerzos por parte de los médicos nefrólogos de seis centros de trasplantes de Venezuela, han sido en vano. Los doctores han estado solicitando una reunión con el ministro de Salud, Luis López y con la actual presidenta de la Fundación de Venezolana de Donaciones y Trasplantes de Órganos, Tejidos y Células (Fundavene), Rosa Aura George, sin obtener respuesta alguna.

Se debe recordar que Fundavene le trasmitió un comunicado el 29 de mayo del pasado 2017 al Min Salud, notificándole que suspendían el programa de trasplante a partir del 1 de junio de ese año. Para ese entonces, las autoridades de la fundación indicaron que se trataba de una “estrategia responsable” para ofrecer un suministro oportuno de medicamentos inmunosupresores que son entregados por el IVSS.

Unas semanas después de que la misiva fue enviada al Min Salud, Fundavene es intervenida para culminar con el cambio completo de sus autoridades en noviembre del año pasado. Se conoce que esta intervención fue aplicada porque la directiva de la fundación dio a conocer a la nación el grave problema que atravesaba el programa de trasplantes antes de ser suspendido.

Éxito y fracaso del programa

El programa de procura y trasplantes de órganos estuvo bajo la tutela de la Organización de Trasplante de Venezuela (Ontv) contando con la supervisión del Ministerio de Salud, hasta el año 2013, logrando un incremento en la tasa de donación de injertos a 4,5 por millón de habitantes. No fue sino hasta que en el 2014, el Min Salud asumió el programa mediante la creación de Fundavene, que la donación de órganos cayó de tal manera que se ubicó en 0,5 poor millón de habitantes para el 2016.

El fracaso del ente rector de la Salud venezolana se debió al deficiente presupuesto que es dirigido para este sector, así como a la ausencia de campañas educativas acerca del acto de donación voluntaria y por supuesto, las condiciones de infraestructura y escasez de insumos en los hospitales y el déficit de especialistas.

Para el segundo semestre del 2017, la Ontv divulgó tres comunicados en los que apremiaba al Ministerio para la Salud para reactivar el programa. Lucila Velutini, miembro de la directiva de la organización, indicó a un medio de comunicación nacional que para ese momento la prioridad era salvar el injerto de los 3.500 pacientes trasplantados, puesto que estos pueden perderlo por no tener los medicamentos indicados.

Si bien el programa fue suspendido hace un año, fueron miles de personas las que lograron mediante de él, obtener un riñón de un donante vivo, previo a estudios y análisis de compatibilidad. Estos también se han visto afectados por el desabastecimiento de medicamentos inmunosupresores.

Estos medicamentos solo son otorgados por el Seguro Social y Badan. Por lo que, actualmente, Velutini, los pacientes que se pueden realizar trasplantes de órganos ofrecidos por familiares, en algunas clínicas del país suramericano; deben asumir los costos exorbitantes para mantener los injertos.

“Por ejemplo, si compras una caja de prednisona de 30 pastillas en Europa, con previo récipe e informe médico, le puede costar entre 60 y 80 euros. Una caja de tacrolimus en Estados Unidos puede costar entre 170 y 250 dólares, depende si es genérico o la presentación original. En Badan, solo el micofelonato está costando más de 40 millones de bolívares, y son costos que no pueden asumir todos los pacientes”, explicó Velutini.

La Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida (Codevida), ha estimado que la ausencia de inmunosupresores para el mantenimiento de los órganos ya llega al 90% en el IVSS, único ente que entrega gratuitamente estos a los pacientes trasplantados. La directiva de esta institución ha afirmado que no han importado medicinas por “dificultades económicas”, mientras que la delegación que estuvo presente en la 71° Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que el Gobierno garantizaba estos y demás medicamentos de alto costo. Contradiciéndose como es habitual.

La Organización Panamericana de la Salud a través del Fondo Estratégico envió medicinas de alto costo al país, pero no en las cantidades ni presentaciones necesarias por lo que ya se ha cobrado la vida de pacientes que habían garantizado unos años más de vida, mediante un trasplante.

Codevida ha registrado que ocho personas con trasplantes, fallecieron entre el 2017 y 2018 por no contar con las medicinas indicadas- Asimismo, señalan que más 60 personas han perdido su riñón y algunos tuvieron que regresar a la terapia de hemodiálisis, en lo que va de 2018.

Para realizarse la terapia de hemodiálisis en Venezuela, se tienen que enfrentar diversas dificultades, puesto que los centros especializados del país no hay insumos, las máquinas para realizar el proceso de sustitución renal están inoperativas, por destacar solo algunas.

opiniónysalud.com 
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